La madre idealizada se cuela por todas partes
La madre idealizada no ha salido de la nada. Es una construcción cultural que lleva siglos con nosotras, reinventándose. Antes era la madre abnegada, sacrificada, que se quedaba en casa cuidando de los hijos y del marido y «era feliz haciéndolo». Ahora es la madre perfecta que acaba de parir y todo es fácil, maravilloso.


